sábado, 10 de octubre de 2009

Eugenio Maria de Hostos

ÍNDICE

1- Introducción ---------------------------------------------------- 1

2- Datos biográficos de Eugenio María de Hostos ---------- 2

3- Estado de la Educación en Santo Domingo
a la llegada de Eugenio María de Hostos ------------------- 3

4- Labor Pedagógica de Eugenio María de Hostos
y escuela que fundó ------------------------------------------- 3

5- Filosofía Hostosiana -------------------------------------------- 5

6- Repercusiones de la enseñanza Hostosiana
en la República Dominicana ---------------------------------- 6

7- Conclusión ------------------------------------------------------ 8

8- Bibliografía ------------------------------------------------------ 9


INTRODUCCIÓN


El presente trabajo da cuenta de la labor pedagógica y educativa realizada por el insigne Eugenio María de Hostos, en la República Dominicana, en pos de mejorar el sistema de enseñanza que imperaba en el país, desde los tiempos de la Colonia, que estaba encabezada por la Iglesia Católica. Hostos con su visión pedagógica entendía que la educación debía ser laica y al vez esta tenia que sistemática, organizada y científica, ya que entendía que esta era la mejor manera de que los alumnos pudieran aprender libres de prejuicios, podremos ver como se empeño en la creación de la Escuela Normal y de la gamas de intelectuales que salieron del nuevo sistema de pensamiento, observaremos y analizaremos cuales fueron los aportes a la educación dominicana, donde se podría decir que hay un antes y un después de Hostos con su revolución del pensamiento filosófico educativo, pero no todo, como todo, es unánime, pues aparecerán voces disidente del aporte Hostosiano y la encarecida oposición que hace la iglesia a dichos cambios, mostrando un desprecio total por todo lo que signifique cambio y progreso.

Eugenio María de Hostos y Bonilla

Datos biográficos:

Eugenio María de Hostos y Bonilla, nació en Mayagüez, Puerto Rico, el 11 de enero de 1839, murió en Santo Domingo, República Dominicana, el 8 de noviembre de 1903. Educador, filósofo, intelectual, abogado, sociólogo y escritor puertorriqueño. Se le ha llamado el Ciudadano de América por haber entregado su existencia a la lucha por la emancipación de su patria, la unidad de las Antillas y de América Latina. Cursó sus estudio en su país natal y en España; graduado de derecho, pero sus principales ocupaciones las dedica a la de educador y a la escritura, a la que en todo momento unió su fervor independentista y de luchador por la unidad de los países que componen la región latinoamericana y el Caribe en especial, era un antillanita. Conjugando todas esas labores viajó por varios países. Contrajo matrimonio en Venezuela en el 1877 con la joven e inteligente dama Belinda de Ayala Quintana,

Se inició en el campo educativo en chile, cuando forma parte de la academia de Bellas Artes, en esa nación suramericana, y en Puerto Plata, República Dominicana inicia su fecundísima labor pedagógica, que habría de convertirlo en la figura cimera de la pedagogía antillana, en muy pocos años. Sus principales obras son: “La Moral Social y el Derecho Constitucional” En sus obras se recogen diversas materias como política, pedagogía, sociología, moral, derecho, crítica, biografía, lógica, psicología, ética y literatura. Su obra completa ocupa veinte volúmenes. De ésta merecen destacarse: La peregrinación de Bayoán (1863); Hamlet, ensayo crítico (1874); Lecciones de derecho constitucional (1887); Moral social (1888); Meditando y Tratado de Sociología (1904).

Estado de la Educación en Santo Domingo a la llegada de Hostos.

Para el año de 1879, fecha en que llega Eugenio María de Hostos a Santo Domingo, la educación estaba atravesando por una situación poco satisfactoria o mejor dicho desastrosa, desde el puno de vista cualitativo como cuantitativo. Las causas son de naturaleza diversa, pero se destacan fundamentalmente la política económica y el pensamiento escolástico de la época.

En aquellos tiempos solo contábamos con centro educativos en las principales ciudades del país (Santo Domingo, Santiago, La Vaga entre otros) donde se impartían los primeros rudimentos de la enseñanza. Existían además algunos Colegios de Particulares. La Universidad se hallaba cerrada desde los días de la ocupación haitiana. La educación no estaba orientada conforme a un plan uniforme y científico, aunque existían maestros de gran valor y erudición, su labor se limitaba casi exclusivamente a la enseñanza litería.

El método didáctico, empleado en ese tiempo adolecía de anacronismo y el estudio de la disciplinas científica permanecía en completo descuido. Para que este estado de cosa fuera superado, Hostos, pensó que era preciso establecer un plan nacional y científico de la enseñanza y luego pone de manifiesto los principios racionales que formaban su pensamiento pedagógico, el cual provocó una cierta pugna con los viejos moldes tradicionales y arcaicos configurados en el escolasticismo nacional.

Labor pedagógica de Hostos y escuela que fundó

En base al mejoramiento de la enseñanza, Hostos reaccionó ante la impresión católica que ofrecía la instrucción y fundo en el año 1880, la primera Escuela Normal, con la autorización del gobierno de turno, así como también el Instituto Profesional. En la Escuela Normal se forjaría una pléyade de maestros que iluminados por las nuevas ideas, tendrían la alta misión de difundir la cultura. A partir de éste hecho, por primera vez en la historia del país la educación habría de hacerse por canales naturales, adoptando la enseñanza a las necesidades de los estudiantes, haciendo agradable la tarea de aprender, porque los conocimientos se iban dando en forma evolutiva, satisfaciendo el hombre de saber sin provocar indignación, abriendo ventanas en la conciencia para que la razón fuera ensanchando los horizontes de la reflexión y la claridad del juicios trajera como la ultima consecuencia la asimilación de lo verdadero.

Hostos implanto una pedagogía científica en contra de la corriente tradicionales de memorizar y aceptar, como verdadero e indiscutible, hechos que no eran demostrables, porque no resistían el análisis de una mente inquisidora. Las verdades que no se demuestran son dogmas, conclusiones que se imponen.

La creación de la Escuela Normal, para Hostos, era una necesidad inaplazable, que comprueba, cuando hace una revisión de revolución anárquica y la falta de orden i sistematicidad que obstaculizaba la obra de regeneración nacional. Para que la República Dominicana convaleciera, era absolutamente indispensable, según Hostos, establecer un orden en los estudios, un método razonado en la enseñanza; la influencia de un principio organizador en el profesorado, y el ideal de un sistema superior a cualquier otro en el propósito mismo de la educación común.

Al analizar la pedagogía de Hostos, salen a relucir las siguientes cualidades: conocimiento de la psicología del estudiante; ofrecer conocimiento en ordenamiento evolutivo, acorde con la naturaleza; y darle contenido moral y social a la enseñanza. Sobre este tríptico fundo Hostos su pedagogía.

Sus enseñanzas, abarcaron diversas áreas de la pedagogía, el derecho y la sociología, con sus respectivas implicaciones psicológicas, históricas y filosóficas. La ética y la moral, en particular, formaron parte muy importantes de sus enseñanzas y prácticas sociales. Produjo textos de la mayor parte de las materias que enseñaba cuya lecciones eran tomadas en apuntes por los alumnos y luego convertirlas en libros. Orientó a Salomé Ureña, en la fundación del instituto de señoritas, (la primera Escuela Normal femenina, en la República), hoy día es considerado como el mas alto pedagogo del país y del continente americano.

Filosofía hostosiana.

Su sistema de enseñanza estuvo orientado dentro de la corriente filosófica positivista, con características laicas. Conocía a fondo las obras de Comenio, de Pitalozzi de Fraebel y de Jean Jacob Rausseau, (quien enseñó a todos los pedagogos que la gran maestra es la madre naturaleza).

Hostos funda sus pensamientos pedagógicos en un sistema de enseñanza racional que tiene por objeto la adquisición de conocimiento científico. Sus principios parten del hacho de que a cada cambio en la sociedad corresponde a un cambio en la educación, y que esta debe tener un valor disciplinario, tendente a desarrollar los poderes del educando de manera que desarrolla su perfección que lo hará apto para las ideas de justicia bien y verdad, como para que logre los valores prácticos que le permitan adaptarse al medio. El ideal de la enseñanza hostosiana, es por tanto, el ideal de la puara racionalidad llevado a cabo mediante métodos científicos, demostrable especifico de los hechos como en el amplio campo de la experimentación de la naturaleza.

Para Hostos la meta final de todo sistema de enseñanza es que el hombre alcance excelsitud moral. La moral de Hostos pretende que el hombre llegue a amar el bien y la virtud a través de un proceso racional. Para éste la virtud es el cumplimiento del deber. Y a lo largo de toda su exposición pedagógica trae permanentemente la noción del derecho y del deber: de la verdad y de la justicia. Cada individuo tiene en si mismo los recursos psicológicos para mejorar su conducta. Cada ciencia analiza su reacción a los estimulo que sufre de continuo, para entonces tomar decisiones que van dirigida al cumplimiento de lo bueno y digno para la sociedad, sin necesidad de dogma y consignas.

Según Hostos la escuela para que pueda hacer su papel verdaderamente educador, trasciende y va a los hogares, a la cale, a los parques, a todos los lugares donde hay actividades sociales, deportivas o culturales. La escuela de Hostos se confunde con la familia en el seno mismo del haogar y envuelve a todos sus miembros. Por eso la meteas extracurriculares de la enseñanza Hostosiana procura el desenvolvimiento de la vida siguiendo los impulsos de la naturaleza hacia una conducta social de respeto y alta estimación de los valores supremos del espíritu. El propósito final de la educación es el perfeccionamiento moral.

Repercusiones de la enseñanza hostosiana en la República Dominicana.

El siglo XIX puede ser considerado como el periodo de mayor trascendencia para el desarrollo de la sociedad y de las ciencias sociales. La labor educativa de Hostos fue de vital importancia para que se dieran esos cambios. Hostos fundo en la República Dominicana, con la que formo conciencia de muchos dominicanos ilustres, que fuero sus discípulos tras la fundación de la Escuela Normal. Motivo el facundo magisterio de Salome Ureña, y enriqueció la bibliografía dominicana con su obra intelectual: 1- lecciones de derecho constitucional; 2- Moral Social, 3- Sociología. Las tres obras pueden ser consideradas como las primeras obras científicas producidas en el país. A éste debemos que gran parte de la educación en el país se adaptara a los métodos pedagógicos modernos.

Camila Henríquez Ureña señala que hasta la salida de Hostos de la República Dominicana, en el 1888, éste había hacho al país las siguientes contribuciones:
Había creado una verdadera familia de maestros: dejaba tras sí un núcleo de obrero intelectuales nutridos de sanas doctrinas; había revolucionado el sistema de enseñanza, fundo varias escuelas; había predicado a una sociedad mal organizada la noción del derecho y el deber, la pureza del espíritu y la salud de la mente, y de todo ello el mas vivo ejemplo lo había dado con vida de virtud y abnegación; había impulsado a la mujer dominicana a entrar activamente a la vida intelectual y moral de la nación.

Mas desde los primeros tiempos del sistema de Hostos radicalmente opuesto a la rutina del empirismo retorico, tuvo apasionados opositores. A la Escuela Normal se la llamo escuela sin Dios. En opinión de Manuel Arturo Peña Batlle, Hostos, sin quererlo, nos hizo mucho mal. Según éste basó la enseñanza normal en puro conocimiento de la naturaleza. Sus mismas lecciones de derecho constitucional descansan sobre un positivismo organicista completamente ajeno al proceso histórico de formación social. Enamorado de la comprobación experimental y científica, se divorcio de la metafísica y dio a su enseñanza un carácter ateo. Descuido lamentablemente el estudio de las humanidades y de las disciplinas especulativas para sumarnos en un marasmo seudocientífico sin ningún sedimento firme de espiritualidad. Anticatólico sin remedio, sintió también un profundo desprecio por la iglesia romana. La moral social esta escrita sobre un visible sentimiento de simpatía Calvinista y de admiración por los movimientos religiosos y políticos de la reforma. Las grandes líneas del pensamiento político hostosiano se desprenden de la Revolución Inglesa y del Enciclopedismo France del siglo XVIII, no solo Peña Batlle se oponía al pensamiento de Hostos si no también aparecieron otros dominicanos que eran críticos ácidos a dichos pensamientos.

CONCLUSIÓN

La Educación Hostosiana, se constituyo en una revolución ideológica y social desde sus inicios puesto que contrapuso el sistema que imperaba hasta el momento en el país, a una nueva concepción y visión de la realidad social educativa. La enseñanza que imperaba era dirigida por la Iglesia y su sistema de enseñanza proclama el laicismo como liberación del individuo de sus ataduras mentales. Su educación iba en contra del dogmatismo espiritual y del aprendizaje memorístico, fomentaba que esta estuviera basada en el método científico y en el ejercicio de la razón. Sustituyo el sistema de enseñanza tradicional por uno programado.

La Educacion Hostosiana, no hacia distinción de persona, busco el cambio del hombre pero también el de la mujer para el mejoramiento de la sociedad. Su sistema de enseñanza fue acogido, a través de él incursionaron muchos jóvenes al magisterio para el establecimiento de escuela en todo el territorio nacional. Fue un sembrador de ideas y siempre predico con el ejemplo, fue partidario de la enseñanza científica y positiva; consagró su capacidad mental a la causa de las libertades de las Antillas. Sus métodos pedagógicos aun se mantienen vigente y actuales en la educación de nuestro país a pesar de haber pasado mas de un siglo de su implementación.


Bibliografía


1- Carrasco, Félix García. Evangelio vivo de Hostos. Editora: JAY-CE, printing. San Juan Puerto Rico. 1989.

2- Danilo de los Santos. Pensamiento y las Instituciones Educativa en las Sociedad Dominicana. Editora Eme-Eme. No. 33 y 34. República Dominicana. 1973.

3- Hernández, Pablo María. Historia del pensamiento pedagógico en la República Dominicana.. 3era edición. Editora Talleres Gráficos de impresos Goris. Santo Domingo R.D, agosto 2001.

4- Hostos, Eugenio Carlos de. Hostos, Hispanoamericanita. Colección de ensayo de Eugenio María de Hostos. Editora: Litografía y encuadernaciones Juan Bravo. San Juan, Puerto Rico. 1939.

5- Moquete de la Rosa, Jacobo. Ensayo sobre La Educación Dominicana. Editora de Colores S.A. Santo Domingo Rep. Dominicana. Junio 2000.

6- Ulloa Morel, Luis. Estado, Iglesia y Educación (1930-1986). Editora de Colores S.A. Santo Domingo Rep. Dominicana. 2da edición, agosto 2001

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